Versión estenográfica
Buenas tardes Miri, primero que nada agradezco el tiempo que me estas brindando
para esta entrevista. Bueno vamos comenzar, específicamente queremos hablar
sobre la investigación que estas llevando a cabo, es como… la más reciente, bueno,
me parece un tema muy interesante. Pero, primero que nada me gustaría que nos
dieras como los datos generales de ti, sobre dónde naciste, la fecha y cuáles
son tus estudios, o cuál es tu formación académica.
Miriela: Claro que sí, pues muchas gracias por interesarte
en mi tema, este… (Risas) eh, yo nací en Cosamaloapan Veracruz, un 21 de junio
de 1977. Hace unos cuantos años, estudie la Licenciatura en educación especial
en la Universidad Mesoamericana, ya ahí me especialice en Diagnostico en
Deficiencia Mental. Después hice una maestría en educación sexual salud
reproductiva y género en la Habana Cuba, en el Instituto José Enrique Varona y
ahí estuve un rato. Después, participe
en algunos trabajos de investigación eh… (Silencio) hace dos años entre a la
maestría de Antropología Sociocultural del Instituto Alfonso Vélez eh… y estoy
por terminar mi tesis estoy en los últimos renglones (risas)
Entrevistadora: ok, (risas)
Miriela: estoy terminado escribiendo ese trabajo de
investigación que mencionas
Entrevistadora: ok, bien… Tú me mencionabas un
modelo hegemónico de lo que es la maternidad, cuéntame ¿por qué se te hizo
interesante investigar sobre este tema?
Miriela: Mira en realidad, el tema original no era
ese. Una investigación anterior que estaba yo realizando era sobre el abuso
sexual incestuoso, entonces ese trabajo lo hice en el municipio de Cuautlancingo
hace ya algunos años y trabajaba con preescolares, entonces trabajaba yo con
madres, padres de familia y niños y
niñas y ahí identifiqué que muchas mujeres habían experimentado o habían vivido
de manera muy cercana o personal el abuso sexual incestuoso y yo veía que muchas
de ellas, familiares cercanos a ellas o familiares también lo estaban viviendo.
Entonces mi curiosidad empezó por ahí, por qué las madres no… (Silencio) no,
más bien accionan de diversas formas, ¿no?, No de la manera en que el estado
espera de denunciar , ¿no? Y por ahí empezó todo, esa era mi investigación
inicial.
Entrevistadora: bueno, ¿cuál es tu opinión del papel
de la mujer como madre dentro de la sociedad?
Miriela: mira… eh toda esta idea de la maternidad es
un constructo social, así es como lo
veo, así es como lo entiendo, no está inscrito en la naturaleza, no está
inscrito en el instinto como nos lo han hecho creer, sino más bien este
discurso biologicista el uso de las ciencias es el que ha impuesto esto, y de
tal forma ha creado, ha producido un imaginario de mujeres madres, que mm… ni
siquiera nos cuestionamos si tenemos derecho o no a la maternidad, sino el hecho
de nacer mujer es una insignia de maternidad
Entrevistadora: entonces para ti el ser mujer, y el
ser madre, no se nace si no se te incrustan estas representaciones sociales, ¿cómo
es que este modelo afecta a las mujeres que quieren ser madres?, ¿cómo afecta a
las mujeres que tienen como meta de vida, no pues yo para ser una mujer
realizada tengo que ser madre algún día no?
Miriela: sí, mira… el modelo yo lo veo este modelo
hegemónico y hablo de hegemonía en este sentido de ser un discurso dominante no’,
que se ha construido históricamente y este modelo lo que hace es determinar
patrones, acciones, formas de pensar de las mujeres para cumplir con el modelo.
Es un modelo imposible de cumplir sí, no hay mujer que lo pueda cumplir, porque
es un modelo que exige a una mujer que prácticamente sea eh… una santa una, una
mujer perfecta, el modelo lo que hace
más bien es construir estos mecanismos justificar más bien los
mecanismos de vigilancia hacia las mujeres, para ver que estén cumpliendo con
la maternidad y en el estudio que yo
hago es que veo como hay niveles o grados de permisividad sobre aquellas que
cumplen o que incumplen, que en realidad todas lo incumplen. Entonces, una
madre, ¡fíjate! Desde el momento que una mujer que nace y eres asignada como
mujer y llegas a edad reproductiva desde
ese momento ya estás en vigilancia, del estado, del poder, de todos, de la
sociedad… Sí pasas de una edad que se ha determinado como la edad ideal para
procrear entonces hay un señalamiento, se te está pasando el tiempo, vas a ser
una madre añosa, pero deja lo de la madre añosa, vas a poner en riesgo la vida
del bebé. Entonces tú ya pasas a segundo plano, tú eres una máquina para hacer niños. Eh,
ahora otro aspecto, pasas a ser madre, como muchas mujeres, decides ser madre que
c muchas mujeres que piensan que eso está inscrito que ese es su devenir no hay de otra tengo que ser madre, es la
lógica, esa es la naturaleza.
Cuando deciden ser madres, lo hacen en una edad
que está señalada como la ideal, segunda se tienen que cuidar, no pueden fumar,
no pueden tomar, no se pueden desvelar, no pueden cargar, no pueden hacer todas
esas… (Truena los dedos) Si lo haces, viene otro mecanismo de vigilancia, mira…
¡ésa está embarazada y no le importa está fumando, o sea no se está cuidando! O
sea no está cuidando al bebé, o sea ella
vale madres, ella no importa, su salud no importa, sino está atentando contra
el bebé, ése es un ejemplo.
Nace el bebé, para el bebé, y ella no tiene
suficiente leche materna para amamantar al bebé y entonces le da formula, eso es otro mecanismo, ella tiene alguna
alteración, tiene un defecto, que no le permitió darle nutrientes de su cuerpo
al bebé, ¿sí?, ya de ahí empieza a
generar una idea de cómo de culpa, de algo traigo mal, porque soy un fracaso
como madre, hay muchísimo ejemplos. En realidad el modelo afecta a todas, a las
madres y a las no madres. Pero, a las que más afecta es a las madres, porque
ese modelo es las que es esclavizarlas para un ejercicio que en realidad no
está inscrito en las mujeres. O sea la capacidad
productiva o capacidad reproductiva perdón es una cosa, pero la capacidad reproductiva
es otra, como en el imaginario se va produciendo este concepto de maternidad es uno por cierto
el modelo es uno, en la realidad es que existen madres, diversas muchas,
distintas
Entrevistadora: bien, (risas) hace un rato
mencionabas sobre la imagen de esta mujer santa, ¿cómo es que afecta la
religión católica en este modelo?, específicamente ¿cómo….
Miriela: La pregunta es muy buena. Hace tiempo
platica con una amiga que es de Bélgica, bueno vive en Bélgica y precisamente
hablaba de la religión y le decía es que no hay religión que no tenga cosificada
a la mujer, todas las religiones. Y no es una afirmación que yo haga por un
estudio hecho mío, sino de un estudio hecho que leí, estos trabajos,
investigadores sobre todo feministas, todas las religiones cosifican a la mujer,
¡todas! Entonces no es la católica nada más,
en las religiones porque tiene una razón también de ser, porque quienes crearon
estas religiones, los hombres. Y pensaron a las mujeres imaginario de los
hombres, no desde el imaginario de las mujeres.
Todos los discursos que tú ves
en estas religiones están centrados en el pensamiento androcéntrico y por eso, no sólo la católica, ¡todas!,
¡todas! Van a afectar, porque se ve a la mujer como un objeto ¿no?, objeto para
la reproducción o sea, lo que tú traes es vida, es la perpetuación de la especie,
la perpetuación de la propia religión.
Entonces, está en ti, que ésa vida y la religión se mantenga, permanezca.
Entrevistadora: Ok, bien… ¿en algún momento de tu
vida te sentiste agredida, o de alguna manera incomprendida por este modelo?
Miriela: Mmm… todo el tiempo, todo el tiempo. Desde,
yo no sé cuando tuve conciencia de esto pero, mi negación a la maternidad, y no
digo negación a que no exista la
maternidad, digo, las mujeres tienen derecho a ser madres, eh… me refiero a que
YO no deseo, no quiero ser mamá, lleva muchísimos años desde la preparatoria o
más, yo creo… desde finales de la secundaria, o sea a mí no me interesa. Porque
no sólo observaba a mi madre, sino que observaba a muchas madres y decía yo no
quiero eso, o sea no quiero experimentar eso.
Entrevistadora: o sea, es por esta parte que tú
dices que la mujer pasa a un segundo término y como… ya lo único que nos importa
es el bebé y de esto ya tú no vales
Miriela: sí, mira los hijos, y la misma madre lo
reproduce, ¿qué dicen? primero están mis
hijos, o sea mi marido me puede pegar todo lo que quiera, pero a mis hijos no,
a mis hijos no los puede tocar
Entrevistadora: sí, esto de que a mis hijos nadie
los toca
Miriela: Ve todos los discursos que se van
reproduciendo y los vamos asumiendo, las mujeres los van asumiendo. Insisto yo
no estoy diciendo que las mujeres no deban ser madres, ¡no! Para nada, las
mujeres tenemos derecho a elegir una maternidad, pero aquí es lo más
importante, a no depender, no estar esclavizadas, no estar bajo o sometidas a
este modelo de maternidad, ¡esto no!, yo no tengo porqué cumplir algo que me es
imposible cumplir. Pero ni las millonarias, porque ni las que tienen todo el
dinero del mundo son juzgadas por tener a los hijos en guardería con nana, en
internados o sea es una mala madre porque abandonó al hijo
Entrevistadora: porque no le toman atención que
necesitan
Miriela: exacto, entonces viene el reclamo de los
hijos, tú nunca estuviste. O sea siempre, siempre están en la lupa, siempre son
juzgadas, o sea siempre lo van hacer mal, no por esto modelo y yo observe esto,
y veía como se reproducía en la
televisión en la casa, en muchas partes. Yo no quiero experimentar eso, de
todos modos aunque no sea madre, el modelo a mí me pesa.
Entrevistadora: De acuerdo….
Miriela: porque ya se me pasó el tren, ya se me está
pasando el tiempo
Entrevistadora: Sí, es lo que siempre te dicen,
bueno, ¿quién dice que hay madres incapaces?, a partir de las investigaciones
que has hecho ¿quién dice esto?, ¿son las instituciones?
Miriela: Sí, son las instituciones, es el propio
estado es el que nos introduce a través de estos aparatos ideológicos, o través
de Gramsci, a través de sus agencias, o de Foco – a través de esta biopolítica, en el poder o
sea le puedes poner el nombre que quieras, pero no somos nosotros quienes lo
decimos, sino que siempre es esta esfera
alta, de control de poder, la que dice quiénes son capaces, quiénes son
incapaces. ¿Cómo se refleja esto?, un ejemplo claro, las leyes, ahí es donde es
estado dice quiénes son las incapaces, las que van a violar estos modelos, y
cada vez está peor por cierto
Entrevistadora: eh, entonces hace ratito mencionabas
esto de la maternidad, ¿existe una diferencia entre maternidad y maternalismo?
Miriela: Mira, me parece que esa, configura lo
mismo, es parte de la misma producción. La
idea de maternidad ¿sí?, dependerá del momento histórico, el contexto en que se
esté reproduciendo esa idea de maternidad y en eso, puede aparecer, el hecho maternal
o lo maternal pero va estar definido en ese contexto. Pensamos que maternidad ha
significado los mismo y no, si hay una diferencia histórica en cómo se ha
entendido, en cómo se ha ejercido este discurso, pero las mujeres siempre
perdemos en cualquier momento histórico, pero los discursos son distintos.
Entonces esta idea de maternalismo va a depender de que es una frase que
responde a un momento histórico y que no
siempre ha existido, incluso la palabra
de maternidad, no es una palabra muy antigua eh, tiene pocos siglos de existir,
entonces eso también te dice cosas, ¿no?
Entrevistadora: bien, entonces hablamos de esto del feminismo, ¿el querer huir de
este modelo es una lucha de ellas?
Miriela: si, más que huir, más bien es visibilizar
lo que hace la teoría feminista con sus diversas corrientes, es que hay disputas entre la teoría feminista, lo que
hace en todos los casos es visibilizar, hacer evidente que las mujeres nos
encontramos históricamente en una situación de desigualdad siempre estamos
inmersas en estas situaciones de desigualdad de género, de raza, de etnia, o
sea el hecho de ser mujer no viene, o sea la discriminación no sólo va por ser
mujer, pero el hecho de que si eres una mujer blanca, morena, o que si eres una
mujer blanca rica, o que si eres una mujer blanca pobre, o una mujer blanca
clase media o una mujer morena clase rica, o sea ¿sí?, o bien y luego, si eres
una mujer indígena pobre, o sea ve, se le van sumando elementos, entonces ve.
Las feministas lo que hacen a través de la teoría es visibilizar desde sus
diversas trincheras el, la desigualdad, las situaciones de desigualdad a las
que nos enfrentamos las mujeres. Siempre está eso presente, todo el tiempo, si
analizamos la historia, la lucha de las mujeres siempre ha sido eterna,
constante y no lo digo necesariamente por movimientos sociales grandes, desde
resistencias en casa, mentir en casa, mentir al marido, es una forma de
resistencia ¿no? Es estamos buscando esos mecanismos, porque no estoy de
acuerdo como me tratas, no estoy de acuerdo con lo que está pasando, manipular,
chantajear es una forma de responder a esto.
Entrevistadora: pero, aun así aunque las mujeres no
estén de acuerdo de la forma en que se les trata pero lo siguen haciendo, lo
siguen reproduciendo. Entonces, digamos… cómo sería esa manera… ¿qué sería lo
fundamental para que se termine con…?
Miriela: ah ya, tú apuntaste algo que me pareció muy
importante, que bueno que lo identificaste. Yo no considero que las mujeres
estemos reproduciendo los modelos o el modelo de manera ni consiente, ni
consensuada, ni de acuerdo para nada. Todas las mujeres que estamos
reproduciendo, en esta reproducción, vienen desafíos, vienen contestaciones, vienen
resistencias, todo el tiempo estamos en eso, pero fíjate que el poder, el
aparato es tan grande e históricamente no ha podido desmantelarse, sigue
pesando, que por eso esas resistencias en pronto, por eso Bordiú crítica a las
feministas por esto, porque dice esto “si todas se unieran, en un mismo
discurso, esto cambiaría” pero todas las mujeres, no sólo las feministas porque
sólo están representando una clase de mujeres o sea les está haciendo una crítica
a las feministas porque ustedes están representando a las mujeres
intelectuales, si todas se unieran esto ya no sería un tema de discusión, pero
si incluyeran a todas… tienes razón
Bordiú, pero, entonces desde nuestras trincheras, nosotras estamos respondiendo, estamos contestando,
el hecho de que ustedes estén aquí eso es un desafío, es un desafío que se
logró por un grupo de mujeres que se organizó y dijo, nosotras tenemos derecho
a la educación y somos más, cada vez somos más, es una forma de demostrar que eso no está en nuestra
naturaleza, que nosotros no somos débiles , ni que necesitamos huir porque no
somos víctimas, porque ese es el problema que dicen que nosotros somos víctimas
y por eso seguimos reproduciendo esto no, nosotras no somos víctimas al contrario,
pero el asunto es que no se nos hace ver que estamos en esa resistencia, esas
acciones son de resistencia de contestación al modelo. Entonces, el no permitir
que a mis hijos les pegues, (truena los dedos) es una forma de contestar.
Dicen, bueno esa mujer permite que le peguen a ella pero no a los hijos, hay
una parte de ella que dice aquí si me le voy a parar enfrente al tipo porque a mis hijos no los toca. Aquí me sale
lo mujer, lo valiente lo fuerte, o sea ve, ¿yo sexo débil?, ¿de dónde?, si soy
capaz de matar por mis hijos.
Entrevistadora: ya, ya (risas) sí te entiendo, ¿por
qué crees que se busque disciplinar a estas madres incapaces?
Miriela: porque si no se disciplina no solamente a
las mujeres sino a toda la sociedad, no se logra mantener la hegemonía, el poder.
El poder por sí mismo no puede operar, no puede funcionar, necesita construir
estructura, utiliza esas estructuras, bueno las construye, hace uso de ellas, busca
mecanismos, arma un sistema si tú quieres verlo así, para que esté operando
todo el tiempo, o sea él sabe que, entiende que esto no está inscrito, que no
es parte de nuestra naturaleza y como lo sabe, entonces lo mete en el discurso,
para que se reproduzca ah mira es que no es débil y como una válvula de escape.
Sí, mira la mujer es débil, pero le sale lo pantera cuándo le tocan a los hijos
y entonces lo reproducen en las novelas, las películas, eh… este la literatura,
ah las princesas, esa discusión de las princesas es interesantísimo, como salen
a la defensa en el mundo actual ¿no?, tú lo ves en el face cómo los padres
dicen, es que mi hija sí es una princesa, yo no le veo nada de malo ¿no?
entonces les dices a las mujeres por favor vamos a quitarnos ya el asunto de
las princesas, que representa ser una verdadera princesa, ah pero da la
casualidad que hay una princesa Valiente, viste es como una válvula de escape, no,
no, no, todas las princesas son superficiales, banales,
Entrevistadora: ahí está la ruda, es todo lo
contrario a blanca nieves que es un prototipo más estético de la mujer
Miriela: exacto, ah pero la Valiente no es fea, es
blanca, ni gorda, ah pero es ruda como tú lo dices, esta masculinizada, ese es
un discurso de resistencia, hay mujeres así, y como lo sabe el poder tiene que
meter el personaje y decir, sí, si te
reconozco porque si no te reconozco, te me volteas, y me armas una revolución,
entonces no, sí te reconozco y ahí estas.
Entrevistadora: entonces es… para mantener el
equilibrio en estas relaciones de poder que existen ¿no?
Miriela: Así es, exactamente
Entrevistadora: ok, ¿entonces la implantación de
este modelo es una forma de violentar a la mujer que tiene, este modelo ya muy
metido?
Miriela: sí, es violentar a todas las mujeres, o sea
implantarnos un modelo es negarnos a cada una de nosotros, por supuesto que el
modelo es violentarnos todo el tiempo. Es lo que te decía, Foucault habla de un
panóptico que habla de esta torre que tienen las cárceles que están todo el
tiempo vigilando, entonces eso es el poder. Para tener el control, para someter
a todos, entonces cuando te digo que la mujer, las mujeres perdón… estamos
siempre bajo la lupa, estamos sometidas, estamos siendo violentadas. Desde el momento en que te dicen, ¿cuándo
tienes hijos?, ¿por qué me lo preguntas?, o sea ya no es si quieres, a mi
¿sabes lo que me preguntan?... ¿por qué no tienes hijos? No es, si quieres
tener hijos, o sea debes de querer, es una obligación por ser mujer debes
querer tener hijos, ¿no los tienes?, ¿por qué no los tienes?, no es ¿por qué no
quieres tenerlos? No es, ¿por qué no quiero tenerlos yo? Y si no los tengo, ¿por
qué no los tengo? No sé si me estoy explicando, es una forma de violentarme, la
persona no lo hace intencionalmente, ella no lo sabe porque está en el discurso
en el imaginario social, en está reproducción.
Entrevistadora: ¿Tú que le dirías a aquellas mujeres
que (tosidos) tienen esa meta de vida de ser mujer y tener una de familia?
(tosidos)
Miriela: Yo no cambio, ni agredo a las mujeres,
porque hay feministas que si lo hacen y se ponen, pues panteras ¿no?, o como
llamarlas porque sí, ellas agreden e incluso es lo que te decía del propio
discurso de aquellas mujeres que su ilusión es ser madre y está bien, o sea
tienes todo el derecho sólo que cuando lo seas y te sientas frustrada, molesta,
enojada, incomprendida ¡dilo! O sea yo no estoy negando, insisto en que las
mujeres tenemos derecho o no a tener un hijo, sino a vivir sometidas a ese
modelo hegemónico de maternidad, si tú tienes un hijo y el día que pares y
digas, ¡no quiero cargarlo!, no digas, es que soy mala madre porque no quiero
cargarlo, ¡no!, ¡ no quiero cargarlo, estoy cansada, ahorita no quiero
cargarlo, ¡bien! Estas reconociendo que eres una mujer, que eres una persona,
¿sí?, el hecho de ser madre no te vuelve súper woman, súper inteligente, entonces eso es lo que más bien, no es que
yo lo pretenda pero no quiero convencer a nadie, sino pienso que eso sería lo
ideal que las mujeres en su imaginario, en su discurso porque tienen un modelo
conservador. Podrán tener su modelo conservador, digo eso está muy bien, pero
de eso a ser esclavizadas, sometidas al modelo, no, ¡eso no!, si tu hijo te pone
de malas, ¡dilo! un niño pone de malas, amamantar duele, ¡dilo!, no es que sea
así el acto sublime del contacto del lactante y la madre, no manchen, o sea por
favor, amamantar duele, sangra, ¡dilo! ¿Por qué vas a convertir un momento
doloroso, porque lo vas a ocultar en un acto de amor?, ah porque amar duele,
¿quién dice?, ¿por qué tú y el otro no?
Entrevistadora: además de que esta las mujeres ayudan a esto, porque hacen que
ellos se hagan de lado. Ejemplo la mujer
está a la hora de la cena, el niño se despierta y quién se levanta es la mujer,
lo mece, hace todo para que el niño este bien. Mientras, que el hombre quizá ya
termino de cenar y cuando pudo haberlo cuidado no lo hace por lo mismo.
Miriela: sí, y cuidado porque hay una nueva forma de
reproducción , están cambiando el modelo, en una reunión familiar hay un recién
nacido, bueno no, un bebé llora y a la mamá le dice la suegra, la hermana, la madre
(o sea la abuela del bebé) yo te cargo mientras comes, deja que coma tu mamá
porque tu mamá tiene necesidades. Hay una forma de resistencia, pero lo está
cargando una mujer, no lo está cargando un hombre. O sea se sigue reproduciendo
el modelo, sólo las mujeres podemos hacerlo, ¿quién dice?, toda esa bola de
holgazanes que están ahí sentados viendo el fútbol, ahí te va el chamaquito
manos, porque nosotras estamos comiendo y estamos echando la chorcha, ¿o sea
que sólo tú puedes echar la chorcha?, no mano. Entonces, pero ¿quién va hacer
eso? Ya hay mujeres que lo comienzan a hacer y eso creo que son acciones que
poco a poco van ir cambiando los discursos
Entrevistadora: Tú crees que esa es la forma,
digamos… que las mujeres se quiten el modelo
Miriela: exacto, esa debe ser nuestra tarea,
responder... No al no ser madres, porque o no estoy de acuerdo con eso, porque
yo no soy de esas feministas, este… azotadas, ¿no? existencialistas (risas). Las
mujeres tienen derecho o no, a ser madres si tú decides serlo, pues vamos a ser
mamas rompiendo o respondiendo, reaccionando ante el modelo. Las que pegan, que
son las que yo estudio, las denominadas como incapaces, las maltratadoras, esas
están resistiendo, están contestando al modelo, -¡chingao pinche chamaquito me
saca de quicio! Por eso me lo voy a sonar, no estoy justificando que este bien
o mal el acto lo que estoy analizando es que es una forma contestar a ese
modelo, al decirte es imposible que yo pueda tener todo el control psicológico,
emocional para aguantar todo el berrinche y no hacer nada.
Entrevistadora: claro, sí entiendo. Bien, ya para
terminar ¿cuál es o ha sido el mayor problema dentro de tu investigación?
Miriela: ah… Tengo uno pero no lo puedo decir,
(risas) es este… mira creo que no he tenido problema, bueno si por el hecho de
no haber entrado a las instituciones donde hice investigación con un permiso,
la verdad es que lo hice clandestinamente. Porque ya el gobierno del estado no
permite que se hagan investigaciones en este tipo de espacios, es más en una de
las que hice trabajo de campo nunca había entrado una persona a hacer una
tesis, bueno un trabajo de investigación para una tesis, o sea nunca habían
entrado. Entraban a hacer servicio, practicas abogados y los psicólogos es lo
único que entraban. Pero para hacer investigación sólo yo, como Antropóloga, yo
no me siento Antropóloga pero bueno, mi maestría es en Antropología. Y creo que
quedé bien, deje bien para que otros puedan entrar. Incluso, luego me mandan
mensajitos de haber cuando regreso ¿no?, esa es la dificultad que tuve que
hacer uso de mis redes sociales como
mujer clase mediera, para que me permitieran entrar, o sea uso de las
relaciones para que pudiera entrar, me dieran espacio. Ese fue el obstáculo,
porque o sea fue una pena que no me permitieran entrar por la vía arreglada,
bien, legal ¿no?, eso fue. Porque de ahí en fuera, en todos los lugares se
portaron excelente, las personas que entreviste con mucha disposición.
¿Sabes qué? Otro de los obstáculos y ése sí me pesa,
me pesa mucho. Sólo pude entrevistar a una madre, una de las condiciones que me
pusieron en todas las instituciones a las que fui, era que no me podía yo
acercar a las mujeres a entrevistarlas. Y entiendo porque el abogado contrario,
el abogado que estaba defendiendo al demandante podía usar eso como un
argumento para afectar el proceso que ella llevaba. Entonces lo entendí, digo
no es tanto por la institución sino por el mismo proceso jurídico que podría
afectar a las mujeres, entonces en un espacio en el que estuve, no estuve
dentro, estaba en la sala de espera, pero me ayudaron al dejar la puerta
abierta para que yo pudiera… y como son cristales no tienen puertas de madera y
eso pude ver y pude oír. O sea te digo, las instituciones se portaron bien, me
dieron chance, me permitieron entrar sin un documento oficial y todo el rollo
¿no? y me permitieron escuchar y todo pero ese fue el detalle. Después conseguí
a una, por estas redes sociales que te digo, (risas) fue una mamá y fue una
entrevista muy rica porque duró tres horas y media, entonces fueron casi cuatro
horas de entrevista con la mamá. Creo que se los comenté en alguna clase, que
fue la entrevista más larga que he tenido, y se fue como el agua, fue
interesantísimo.
Entrevistadora: bueno, pues eso sería todo, muchísimas
gracias por todo, por tu tiempo
Miriela: No, al contrario muchísimas gracias a ti
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