Instinto maternal, falsa aseveración


“En realidad el modelo afecta a todas, a las madres y a las no madres. Pero, a las que más afecta es a las madres, porque ese modelo es las que es esclavizarlas para un ejercicio que en realidad no está inscrito en las mujeres”
Puebla, Pue. a 6 de Octubre del 2015. Miriela Sánchez Ruiz (MR), nació en Cosamaloapan Veracruz, tiene 38 años. Reside en la ciudad de Puebla y es profesora de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Estudió la Licenciatura en educación especial y se especializó Diagnostico en Deficiencia Mental,  realizó una maestría en educación sexual salud reproductiva y género en Cuba. En la actualidad se encuentra realizando la maestría de Antropología Sociocultural.
En una entrevista que brindo la profesora de la máxima casa de estudios de Puebla a la estudiante de Ciencias de la Comunicación Crystal Torija Torija (CT), se abordó como tema principal, el modelo hegemónico de la maternidad y el disciplinamiento de las madres incapaces, tema de investigación realizado por Miriela Sánchez.  
Durante la entrevista, menciona el cómo decide adentrarse en este tema.
“Anteriormente trabajaba en una investigación, era sobre el abuso sexual incestuoso, en el municipio de Cuautlancingo, trabajaba con preescolares, por lo tanto tenía contacto con madres, padres de familia y niños  y niñas. Ahí identifiqué que muchas mujeres habían experimentado o habían vivido de manera muy cercana o personal el abuso sexual incestuoso y yo veía que muchas de ellas, familiares cercanos a ellas o familiares también lo estaban viviendo. Entonces mi curiosidad empezó por ahí, por qué las madres accionan de diversas formas, ¿no?, No de la manera en que el estado espera de denunciar. Y por ahí empezó todo, esa era mi investigación inicial.
CT-  ¿Cuál es tu opinión del papel de la mujer como madre dentro de la sociedad?
MS-  Toda esta idea de la maternidad es un constructo  social, así es como lo veo, así es como lo entiendo, no está inscrito en la naturaleza, no está inscrito en el instintito como nos lo han hecho creer, sino más bien este discurso biologicista, el uso de las ciencias es el que ha impuesto esto, ha producido un imaginario de mujeres madres, en el cual ni siquiera nos cuestionamos si tenemos derecho o no a la maternidad, sino el hecho de nacer mujer es una insignia de maternidad.
CT- Entonces, para ti el ser madre, es la incrustación de estas estas representaciones sociales, ahora ¿cómo es que este modelo afecta a las mujeres que tienen como meta de vida ser madres?
MS- Veo este modelo hegemónico y hablo de hegemonía, en el sentido de ser un discurso dominante, que se ha construido históricamente y este modelo lo que hace es determinar patrones, acciones, formas de pensar de las mujeres para cumplir con el modelo. Exige a una mujer que prácticamente sea una santa, una mujer perfecta, el modelo lo que hace  más bien es construir y justificar los mecanismos de vigilancia hacia las mujeres, para ver que estén cumpliendo con la maternidad  y en el estudio que yo hago es que veo como hay niveles o grados de permisividad sobre aquellas que cumplen o que incumplen, que en realidad todas lo incumplen. “Desde el momento que una mujer que nace y es asignada como mujer y llegas a edad reproductiva  desde ese momento ya estás en vigilancia, del estado, del poder, de todos, de la sociedad”
El ser madre implica pasar a segundo término, o sea la madre ya no importa. El bebé es prioridad y está por encima de lo que ella pudiese querer.
CT- Hace un momento mencionabas sobre la imagen de esta mujer santa, ¿cómo es que afecta la religión católica en este modelo?
MS- La pregunta es muy buena. Hace tiempo platicaba con una amiga que es de Bélgica, y precisamente hablaba de la religión y le decía es que no hay religión que no tenga cosificada a la mujer, todas las religiones cosifican a la mujer. Entonces no es la católica nada más, las religiones tienen una razón también de ser, porque quienes crearon estas religiones, son los hombres. Y pensaron a las mujeres en el imaginario de los hombres, no desde el imaginario de las mujeres. Todos los discursos que tú ves en estas religiones están centrados en el pensamiento androcéntrico  y por eso, no sólo la católica, ¡todas!, ¡todas! Van a afectar, porque se ve a la mujer como un objeto, objeto para la reproducción y perpetuación.
CT-¿En algún momento de tu vida te sentiste agredida, o de alguna manera incomprendida  por este modelo?
MS- Todo el tiempo, todo el tiempo. Desde cuando tuve conciencia me negué a la maternidad, y no digo negación a que  no exista la maternidad, digo, las mujeres tienen derecho a ser madres, me refiero a que yo no deseo, no quiero ser mamá. Porque no sólo observaba a mi madre, sino que observaba a muchas madres y decía yo no quiero eso, o sea no quiero experimentarlo.
CT- A partir de lo que has investigado, ¿quién dice que hay madres incapaces?
MS- Las instituciones, es el propio estado es el que nos introduce a través de estos aparatos ideológicos, o través de Gramsci, a través de sus agencias, o a través de esta biopolítica. Le puedes poner el nombre que quieras, pero no somos nosotras quienes lo decimos,  sino que siempre es esta esfera alta, de control, de poder, la que dice quiénes son capaces, quiénes son incapaces. ¿Cómo se refleja esto?, un ejemplo claro, las leyes, ahí es donde es estado dice quiénes son las incapaces, las que van a violar estos modelos, y cada vez está peor por cierto.
CT- El querer huir de este modelo, ¿es una lucha del feminismo?
MS- Más que huir, más bien es visibilizar lo que hace la teoría feminista con sus diversas corrientes,  es que hay  disputas entre la teoría feminista, lo que hace en todos los casos es visibilizar, hacer evidente que las mujeres nos encontramos históricamente en una situación de desigualdad siempre estamos inmersas en estas situaciones de desigualdad. La lucha de las mujeres siempre ha sido eterna, constante.
CT- ¿Qué se necesita para terminar con este modelo hegemónico?
MS- Tú apuntaste algo que me pareció muy importante, que bueno que lo identificaste. Yo no considero que las mujeres estemos reproduciendo los modelos o el modelo de manera ni consiente, ni consensuada, ni de acuerdo para nada. Todas las mujeres que estamos reproduciendo, en esta reproducción, vienen desafíos, vienen contestaciones, vienen resistencias, todo el tiempo estamos en eso, pero fíjate que el poder, el aparato es tan grande e históricamente no ha podido desmantelarse, pero desde nuestras trincheras,  nosotras estamos respondiendo, estamos contestando.
CT-¿Por qué crees que se busque disciplinar a las madres incapaces?
MS- Porque si no se disciplina, no solamente a las mujeres sino a toda la sociedad, no se logra mantener la hegemonía, el poder. El poder por sí mismo no puede operar, no puede funcionar, necesita construir estructura, utiliza esas estructuras, hace uso de ellas, busca mecanismos, arma un sistema si tú quieres verlo así, para que esté operando todo el tiempo. Entiende que esto no está inscrito, que no es parte de nuestra naturaleza y como lo sabe, entonces lo mete en el discurso, para que se reproduzca, ah mira es que no es débil y utiliza esto como una válvula de escape. Sí, mira la mujer es débil, pero le sale lo pantera cuándo le tocan a los hijos y entonces lo reproducen en las novelas, las películas.
CT- ¿Tú que les dirías a aquellas mujeres que tienen esa meta de vida de ser mujer y tener una de familia?
MS- Yo no cambio, ni agredo a las mujeres, yo no estoy negando, insisto las mujeres tenemos derecho o no a tener un hijo, sino a vivir sometidas a ese modelo hegemónico de maternidad, si tú tienes un hijo y el día que nace llegas a decir, ¡no quiero cargarlo!, no digas, es que soy mala madre porque no quiero cargarlo, ¡no!, ¡ no quiero cargarlo, estoy cansada, ahorita no quiero cargarlo, ¡bien! Estas reconociendo que eres una mujer, que eres una persona, ¿sí?, el hecho de ser madre no te vuelve súper woman, súper inteligente, entonces eso es lo que más bien, no es que yo lo pretenda pero no quiero convencer a nadie, sino pienso que eso sería lo ideal.
Las mujeres tienen derecho o no, a ser madres si tú decides serlo, pues vamos a ser mamas rompiendo o respondiendo, reaccionando ante el modelo. Las que pegan, que son las que yo estudio, las denominadas como incapaces, las maltratadoras, esas están resistiendo, están contestando al modelo, -¡chingao pinche chamaquito me saca de quicio! Por eso me lo voy a sonar, no estoy justificando que este bien o mal el acto lo que estoy analizando es que es una forma contestar a ese modelo, al decirte es imposible que yo pueda tener todo el control psicológico, emocional para aguantar todo el berrinche y no hacer nada.



 

 

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